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viernes, 11 de mayo de 2012

¿Te perdiste ayer la mesa redonda sobre la EC?

Hola! Os copio la noticia aparecida hoy en el Diario del Alto Aragón sobre la charla de ayer, por si no pudisteis acudir.

La dificultad para diagnosticar la celiaquía es el gran obstáculo 

Varios especialistas ofrecieron una charla en Huesca sobre la enfermedad 

Noelia Panillo, Ana María Ferrer, José Domingo Dueñas, vicerrector del Campus de Huesca, y Miguel Montoro.

La celiaquía es una enfermedad que se puede presentar a cualquier edad y difícil de diagnosticar ya que el patrón clásico del enfermo celíaco ha variado y es necesario realizar numerosas pruebas previas al diagnóstico definitivo.

Para informar sobre la enfermedad, el Campus de Huesca acogió ayer una mesa redonda en la que participaron Miguel Montoro, jefe de Gastroenterología del Hospital San Jorge de Huesca, Ana María Ferrer, especialista en tecnología de los alimentos de la Universidad de Zaragoza, y Noelia Panillo, nutricionista de la Asociación Celíaca Aragonesa. La charla abordó con un carácter multidisciplinar el origen y los avances que se están produciendo para intervenir sobre esta dolencia autoinmune que se manifiesta tras el consumo de determinados cereales con gluten.

Miguel Montoro trató de mostrar el rostro actual de la enfermedad y apuntó que nueve de cada diez celíacos siguen sin ser diagnosticados y que a ello contribuyen los múltiples factores que pueden manifestarse de la enfermedad que dificultan el diagnóstico.

"Cuando estudié la carrera me enseñaron que esta dolencia consistía en una mala obsorción de nutrientes, pero con el tiempo el patrón ha cambiado y la atrofia intestinal no es el único signo que puede indicar la enfermedad". 

El médico comentó que muchos pacientes pasan por distintas especialidades antes de ser diagnosticados: pediatría, ginecología, psiquiatría, reumatología, etcétera.

"Hay que elevar el índice de sospecha clínica. El 1% de la población padece celiaquía y los cuadros clínicos que manifiestan son diversos". 

Montoro comentó varios casos de pacientes de todas las edades y sexos. Todos ellos, tras varias pruebas, no pudieron ser definidos como celíacos hasta que les fue realizada una biopsia intestinal.

"El caso clásico es el de un enfermo visitado por muchos facultativos y al que le han realizado muchas puebas. El problema continúa, es crónico y recurrente y se le etiqueta de trastorno funcional". 

El gastroenterólogo se remontó a los orígenes históricos de la enfermedad, citando la Segunda Guerra Mundial como detonante definitivo de su diagnóstico.

"Cuando había escasez de recursos y, por tanto, de cereales, los niños mejoraban su estado de salud. Por el contrario, cuando volvían a la dieta anterior, empeoraban". 

Fue entonces cuando a partir de 1950 se introdujo la dieta sin gluten.

"La observación clínica es fundamental, escuchar a los pacientes para saber lo que les pasa". 

Montoro hizo hincapié en el programa de diagnóstico precoz impulsado por el Ministerio de Sanidad como aliado para una mejora en la calidad de vida de los pacientes.

Por su parte, Ana María Ferrer analizó el papel de la industria alimentaria en el diseño de nuevos alimentos para celíacos. La especialista centra su labor en investigar nuevos alimentos para este tipo de población y asesora a empresas para desarrollar productos de panadería y pastelería que sean aptos para su consumo. Cada vez es más frecuente ver carteles anunciando productos sin gluten en todo tipo de establecimientos alimentarios, desde panaderías, restaurantes o tiendas de alimentación. Su elaboración ha de venir regida por una correcta higiene que evite contaminación de gluten y suele estar basada en materias primas alternativas como la harina de arroz o de maíz. Noelia Panillo habló sobre el asesoramiento dietético y nutricional que lleva a cabo con las familias que han de adaptarse a una dieta sin gluten.