Ahora en Facebook se habla de...

jueves, 16 de junio de 2011

Cumpleaños del Blog y... ¡nueva sección!

Hola! Hace unos días - concretamente, el 10 de junio - nuestro pequeño Rincón cumplió... 3 añitos!
Tres años en los que hemos podido hablar de todo: libros, noticias, alguna receta, celíacos famosos... y tres años en los que nos habéis acompañado con vuestros comentarios, sugerencias, correos... ¡muchas gracias!

¡Felicidades Blog!

Como regalo de cumple, El Rincón inaugura una nueva sección: Experiencias. La primera experiencia es de nuestro amigo Gino, celíaco desde que tenía tres años. En su blog, 6 imposibilidades, aunque no está dedicado a la celiaquía en exclusiva sí nos relata su particular visión de la EC cuando era pequeño. Gracias Gino por compartir tu historia con nosotros e inaugurar esta sección!

Nos gustaría que la sección Experiencias sea hecha por vosotros: que vosotros contéis ese pequeño viaje - sin gluten - que hicisteis y repetiríais, ese restaurante al que seguro que volvéis, cómo fueron vuestros inicios en el mundo sin gluten o cualquier otra anécdota sin gluten que queráis compartir con todos nosotros. Nos podéis enviar vuestras historias al correo electrónico elrinconsingluten@hotmail.com y las iremos publicando. Seguro que entre todos pasamos un rato muy agradable recordando pequeñas experiencias.

Para empezar, os dejamos con la historia de Gino. Esperamos que la disfrutéis.


Cuando lo imposible es comer, por Gino A. Colombo

Momentos embarazosos
Ser padre no debe ser fácil (hablo desde el rol de hijo), hay momentos en la vida de todo padre en la que su hijo pregunta cosas que aun no están listas para ser explicadas, o bien no saben cómo hacerlo. Quizás la mayoría de los niños pregunte acerca de ¿Cómo se hacen los bebes?, o ¿para qué sirve esto? En mi caso, las primeras preguntas embarazosas a mis padres se basaban en mi modo diferente de actuar con respecto a los otros niños. Formulaba preguntas como ¿Por qué tengo que ir con un tupper a las fiestas de cumpleaños?, ¿Por qué mis amigos no comen la misma torta que yo?, ¿Qué es esa cosa seca parecida a telgopor que rodea mi salchicha? (haciendo referencia a las galletas de arroz siendo utilizadas como pan para hotdog). A estas preguntas mis padres respondían con explicaciones que al parecer me dejaban conforme, ya que no recuerdo haberme molestado demasiado por no poder comer lo mismo que el resto (o quizás de pequeño ya disfrutaba con sentirme diferente).

Fui diagnosticado como Celiaco a la edad de 3 años, creo que pocas personas recuerdan lo que sucedía a los 3 años y yo no soy la excepción. Lo que puedo llegar a recordar es posterior, fiestas de cumpleaños con ese tupper azul abajo del brazo, dos bandejas en la mesa familiar, campamentos en jardín de infantes donde a la hora de comer mi menú era diferente y una montaña de migajas dentro del tupper de algo que una vez formo una galletita. Vale aclarar en este punto que no se debía a las destrezas del Chef (mi madre) sino a que el gluten, es lo que le da elasticidad y capacidad de mantener unida una masa. Sin este, todo se rompe y desgrana.

Todas estas situaciones se acompañan de un nuevo comensal que dispara la pregunta ¿Por qué no podes comer eso? y luego de la explicación, algo mas sensacionalista ¿y si lo comes que te pasa?, esperando que la respuesta incluya una explosión. La respuesta de mis padres a mis preguntas fue que cuando comía algo que tenia harina, llegaba a la panza y ahí había unos pelitos (microvellosidades) que se acortaban si esto los tocaba y eso hacía que me duela la panza y no crezca sano y fuerte (por un tiempo me resulto inquietante pensar en un intestino peludo). Esta respuesta brindé al curioso nuevo comensal que me acompañaba en cada cena, almuerzo, desayuno o tentempié. Pasado cierto tiempo, cuando ya tenía más edad investigué un poco más acerca de lo que me pasaba y pude dar explicaciones un poco mas técnicas de mi situación frente a la comida.

Celiaquía para principiantes
Cuando supe que en la panza había intestinos y que en los intestinos había vellosidades, primero me alivie al no pensar en ese intestino peludo descripto por mis padres. Luego supe que esas vellosidades tenían unas vellosidades más pequeñas llamadas microvellosidades, ahora, ¿cuál es el fin de ponerle tantos pliegues a la pared de un órgano?, si agarramos una servilleta de unos 20cm2 y la extendemos sobre la mesa, esta va a ocupar 20cm2. Si hacemos pequeños pliegues en la servilleta hasta dejarla como un acordeón esta va a ocupar menos espacio sobre la mesa pero seguirá teniendo una superficie de 20cm2. Es así como se le ocurrió a la madre naturaleza ubicar una superficie de absorción del tamaño de una cancha de tenis en 6 metros de intestino. Ahora, la pregunta que sigue es, ¿para qué quiero un intestino con tanta superficie? La respuesta está en la función del intestino: Absorción. Al intestino llegan los fragmentos de alimentos que fueron masticados en la boca, digeridos en el estómago y atacados por agentes químicos que se encargaron de reducir el alimento a su menor tamaño. Estos fragmentos que llegan al intestino deben ser pasados a la sangre para que luego el cuerpo los utilice para hacer fuertes tus músculos y darle energía a tu cerebro para poder leer lo que escribo.

Para pasar del interior del intestino a la circulación sanguínea se necesita una gran superficie de absorción que permita que el alimento pase rápidamente del lado A al lado B. Imaginen una autopista con una estación de peaje cortando el paso y muchos autos transitando, es obvio que si la estación es más grande y con más cabinas de cobro el tránsito será más fluido que si solo contase con una pequeña cabina de peaje. Eso sucede en el intestino, más superficie, más cabinas de cobro, más eficiente el paso del alimento al cual se le retira lo que el cuerpo necesita (proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas, minerales, etc.) y así puede seguir su viaje al excusado sin demoras.

Ahora, ¿por que el intestino de una persona celiaca no deja pasar alimentos que contengan gluten? Volvamos al ejemplo de la cabina de peaje, pero cambiemos la función, ya no posee cabinas de cobro sino oficiales de frontera. Imaginemos una ruta que atraviesa la frontera entre México y Estados Unidos, imaginen todas esas cabinas de aduana similares a una estación de peaje con oficiales controlando que no entre nadie que no deba entrar. De repente uno de los conductores se apellida Gluten y al ver su identificación el oficial dispara una alarma y ahí todo es caos, llegan más oficiales, cierran el tránsito, se dispara a todos lados destruyendo las cabinas, autos y demás. Toda una acción descoordinada del sistema de defensa que termina causando mayor daño que el que el pobre Ernesto Francisco Gluten hubiese hecho al entrar al país.

Así actúan las enfermedades autoinmunes, un disparador extraño para el organismo origina una acción de defensa descoordinada por parte del propio sistema inmune que termina dañando el propio organismo. Al llegar al intestino una proteína de gluten escondida en un delicioso croissant actúa de esa manera, alertando al sistema inmune de que algo extraño quiere acceder a mis intimidades y zas! Linfocitos B y T activados y la destrucción del epitelio intestinal, dejando en lugar de vellosidades un epitelio plano y sin capacidad de absorber nutrientes.

¿De dónde viene el gluten?
El gluten es una proteína vegetal que está presente en cereales como el Trigo, Avena, Cebada y Centeno (TACC para simplificar). La industria alimenticia a veces juega en contra de los que disfrutamos de esta patología, ya que originalmente la Avena no contiene gluten, pero normalmente es procesada en los mismos molinos que los otros cereales y es ahí donde se contamina.

Muchos alimentos que originalmente pensamos que no tienen gluten por no estar elaborados directamente con los cereales antes mencionados son prohibidos para la alimentación gluten-free, esto se debe a que hay aditivos para espesar, gelificar, emulsionar, etc.… a base de gluten. Entonces, ¿cómo saber qué puedo comer y qué no?, ¡¿en quién confiar?!, tranquilo, hay asociaciones que se ocupan de analizar los productos y en caso de ser aptos para celiacos les ponen un sello que consta de una espiga tachada, o una leyenda que dice “sin TACC” , libre de gluten, ñao contem gluten , gluten free, etc.

Más adelante les sigo contando, ahora tengo hambre…
Gino A. Colombo

6 comentarios:

zer0gluten dijo...

Bueno, pues lo primero es felicitarte por el blog. Gracias al Rincón sin gluten hemos pasado buenos ratos (y los que nos quedan), nos hemos reído, hemos sabido de muchos celiacos famosos, que a los somos cotillas, nos encanta.
Y lo segundo, felicidades también por la nueva sección y por la participación de Gino. Yo creo que muchos hemos visto situaciones comunes a nuestra propia experiencia. Yo, desde la perspectiva de madre de celiaco.
Besos.

pikerita dijo...

¡¡Felicidadessss!!... Siempre es interesantísimo leer tu blog.
Y que curioso.. ya lo verás pero elegí tambien a garfield para un post que publicaré en breve.
Besotesss

javier abadias dijo...

hola teresa y felicidades por los tres años que llevas dedicandote a este maravilloso blog que nos encanta ver día a día y muy bien por la nueva sección así todos podremos aportar nuestras experiencias en el mundo celiaco. besos.

Jo mateixa dijo...

Muchas felicidades!!!
Y la nueva propuesta me parece genial.
Estaremos atentos.
besotes.

Caminarsingluten dijo...

Muchas felicidades por este cumpleblog, y perdona por hacerlo casi un mes más tarde, pero hemos estado de vacaciones y desconectados de Internet.

Besotes

Ana y Víctor.

glutoniana dijo...

Muchísimas felicidades!

Seguiremos la nueva sección, es curioso y divertido los que nos ha pasado, no todo son desgracias.

Las recetas de Glutoniana